Era biotecnológica, 1930-1984

Después de transferir la producción de insulina a la independiente Fundación de Insulina Nordisk en 1925, el desarrollo de medicamentos de LEO Pharma cambió su enfoque a productos hormonales. La empresa trabajó sistemáticamente en el aislamiento de hormonas a partir de la orina de mujeres y yeguas gestantes. El conocimiento obtenido permitió que LEO Pharma alcanzara una inmejorable posición para producir fármacos competitivos durante el medio siglo siguiente.
Kongsted, el fundador de LEO Pharma y contribuidor principal a la industria medicinal danesa, falleció en 1939. A comienzos de la segunda guerra mundial, en una Europa alborotada, el yerno de Kongsted, el Dr. Knud Abildgaard, asumió el timón de la empresa. En la proximidad del final de la guerra, LEO Pharma llegó a ser la primera empresa fuera del Reino Unido y de los EE.UU. en producir penicilina; hay que añadir que la empresa suministraba penicilina a la resistencia mientras mantenía el secreto de su producción a las fuerzas de ocupación alemanas.
En el año 1945, LEO Pharma empleaba a más de 200 personas y su cifra de negocios anual era de 3,7 MDKK. La lista de precios de LEO contenía aproximadamente 230 productos de marca.
En la postguerra, LEO Pharma lanzó una sucesión de fármacos competitivos para mejorar las vidas de pacientes afectados de dermatitis atópica, impétigo y trastornos renales en todo el mundo. De 1949 a 1959, LEO Pharma trasladó toda la producción a su sede social actual, en Ballerup, Dinamarca, y comenzó a exportar productos farmacéuticos. En el curso de los 25 años siguientes se establecieron globalmente nueve oficinas filiales y se lanzó un cierto número de medicamentos, hoy día presentes todavía en el mercado.
 

Cadena de producción durante la Postguerra