Tratamiento Psoriasis

TIPOS de TRATAMIENTOS

 

 

Aunque la psoriasis es una afección crónica, se puede controlar eficazmente e incluso desaparecer con el tratamiento adecuado. Existen varios tratamientos disponibles y dependiendo de la persona la respuesta a cada uno de ellos será distinta, no obstante una relación abierta y honesta con tu médico te ayudará a identificar el tratamiento más adecuado para ti.

 

►Tratamientos tópicos

La medicación por vía tópica es la que se aplica directamente sobre la piel. El tratamiento normalmente consiste en cremas, geles o pomadas que se aplican según el tipo de lesión y localización.

 

Los tratamientos tópicos suelen ser la "primera opción" y se recomiendan normalmente en primera línea antes de pasar a otros tratamientos.

 

►Fototerapia

La fototerapia consiste en aplicar luz a la piel, ya sea luz ultravioleta o luz solar, bajo supervisión médica. Los tratamientos pueden incluir la exposición a la luz solar o aquellos que utilizan luz ultravioleta artificial. La terapia mediante luz se utiliza para tratar la psoriasis de moderada a grave. Se utiliza normalmente para el tratamiento de la psoriasis extensa resistente al tratamiento tópico.

 

►Tratamientos sistémicos

Los tratamientos sistémicos son aquellos que no se aplican en la piel sino que se aplican por otras vías, como la vía oral o inyectable. Este tipo de tratamientos normalmente se utilizan para  psoriasis de moderada a grave y en la artritis psoriásica.

 

►Tratamientos biológicos

Las terapias biológicas son un tipo especial de tratamientos sistémicos. Se trata de terapias basadas en proteínas que actúan sobre determinadas partes del sistema inmunológico. Se administran mediante inyecciones subcutáneas o intravenosas. Se trata de medicamentos de coste elevado que se utilizan principalmente para psoriasis o artritis psoriásicas de moderadas a graves, que no se pueden tratar de manera eficaz con fototerapia u otras terapias sistémicas.

 

Tu médico puede facilitarte más información sobre lo que conlleva cada uno de los tratamientos y si se ajustan a tu tipo y grado de psoriasis.

 

Sea cual sea el que utilices, es importante que sigas las indicaciones y que entiendas que pueden transcurrir varias semanas hasta que la afección mejore.

 

 

Cumplimiento terapéutico

 

 El cumplimiento es un concepto amplio que se refiere al grado con que el paciente sigue el compromiso o pacto establecido con los profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc.) que le atienden, en relación a los medicamentos que se deben administrar, al seguimiento de una dieta o cambios en el estilo de vida en general. Este documento se centra en el cumplimiento del tratamiento con medicamentos, que se denomina cumplimiento terapéutico. 

Para que un medicamento proporcione su máxima eficacia, debe administrarse correctamente, siguiendo la pauta prescrita, desde que se inicia hasta el final del tratamiento.

Desde hace ya tiempo, el cumplimiento terapéutico es una importante preocupación entre los profesionales de la salud, ya que varios estudios demuestran que con frecuencia no se siguen las instrucciones de tratamiento pautadas, especialmente en caso de enfermedades crónicas. En general, está demostrado que cerca del 80% de los pacientes no siguen las recomendaciones de los profesionales de la salud, lo que acostumbra a traducirse en un mal control de la enfermedad, ya que el hecho de no administrar un tratamiento correctamente conlleva que éste no sea eficaz.

El incumplimiento terapéutico es especialmente frecuente en:

 

  • Enfermedades crónicas y recidivantes como la Psoriasis.
  • Cuando las lesiones están bien controladas (y puede creer que están curadas).
  • En los ancianos.
  • En aquellos pacientes que tienen prescritos varios tratamientos de forma crónica.

 

Estas circunstancias suelen concurrir en pacientes tratados de forma ambulatoria.

 

Los principales motivos de incumplimiento del tratamiento tópico de la psoriasis son:

 

  • Que el medicamento sea de uso desagradable (tacto untuoso, que manche la ropa o tenga un olor desagradable).
  • Tiempo requerido de aplicación (difícil de extender, de absorción lenta).
  • Falta de eficacia (si la mejora debida al tratamiento tarda en aparecer).

 

El objetivo de los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc.) es conseguir el grado máximo de cumplimiento entre los pacientes, para obtener la máxima eficacia del tratamiento y un correcto control de la enfermedad.

 

 

¿En qué casos se puede decir que no hay un buen cumplimiento terapéutico?

A continuación, presentamos algunas de las situaciones en las que se considera que el cumplimiento terapéutico no es óptimo y que, por lo tanto, se deberían corregir:

 

  • Cuando no se aplica el medicamento recomendado o no sigue correctamente pauta la recomendada.
  • Cuando se olvida alguna aplicación del medicamento, aunque sea un solo día.
  • Cuando se aplican dosis superiores o inferiores de las aconsejadas o se hace de forma incorrecta.
  • Cuando no se aplica el medicamento a las horas indicadas.

 

¿Qué consecuencias puede tener un insuficiente cumplimiento terapéutico?

No seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud puede tener las siguientes implicaciones:

  • Dificultades en el control de la enfermedad, ya que médicos o enfermeros pueden creer que el paciente, aunque aplica los medicamentos, no consigue un buen resultado. Para conseguirlo, aumentarán la complejidad del tratamiento y, al mismo tiempo, el riesgo de aparición de efectos secundarios y el cansancio del paciente.
  • Falta o disminución de la eficacia esperada, que puede derivar en recaídas e insatisfacción del paciente.
  • Malgasto de recursos del sistema sanitario (o del mismo paciente) que está pagando unos medicamentos que en realidad no toma o que toma de forma incorrecta, y que no pueden proporcionar la eficacia esperada.

 

¿Qué importancia tiene la relación médico paciente para un buen cumplimiento terapéutico?

 

Lo más importante para conseguir un buen cumplimiento terapéutico es que el paciente tenga una buena relación con los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, farmacéuticos, etc.). Debe sentir que puede confiar en ellos, que puede hablar abiertamente, preguntarles dudas, preocupaciones o lo que le parezca oportuno. Esto no quiere decir que deba establecerse una relación de amistad, pero sí de confianza.

 

Resumen de consejos para mejorar el cumplimiento terapéutico

  • Es importante conocer bien la enfermedad y cómo aplicar los medicamentos prescritos.
  • Es conveniente que el paciente explique al médico su rutina diaria para poder adaptar la aplicación los medicamentos tópicos a su estilo de vida.
  • No debería irse de la consulta hasta tener claros los siguientes puntos: ¿Qué medicamentos debe utilizar?, ¿Para qué?, ¿Cuándo los debo utilizar?, ¿De qué manera?, ¿Hasta cuándo?.

 

 

Escuchar activamente

Muchos pacientes sienten que su dermatólogo no tiene suficientemente en cuenta el impacto que ejerce la enfermedad sobre su calidad de vida, que no les escucha adecuadamente o no les consulta en lo referente a la terapia.

 

Los pacientes cuyos médicos les escuchan con atención se adherirán mejor al tratamiento prescrito y le harán frente a su enfermedad con más éxito. La relación médico-paciente debe ser armoniosa para poder hacer frente a los dos retos principales que plantea el carácter crónico de la enfermedad: su impacto sobre la calidad de vida y la adhesión al tratamiento.

 

Un buen diálogo médico-paciente se basa en la escucha activa y en la actitud personalizada que adopte el dermatólogo.

 

Un dermatólogo que sepa escuchar también sabrá cómo hacerle las preguntas adecuadas al paciente y cuándo. Al paciente le tranquilizará que el médico comprenda perfectamente su situación, y le convencerá de que tiene una relación individual con su médico. En algunos casos, el médico tiene que animar al paciente a que le haga preguntas.

 

Si presta mucha atención a lo que dice el paciente, el dermatólogo comprenderá mejor cualquier problema psicológico. Por ejemplo, podrá evaluar mejor el nivel de autoestima del paciente, y comprobar si éste ya era bajo incluso antes

de declararse la enfermedad. En tal caso, podrá concluir que el paciente puede no estar preparado para hacerle frente a la afección y que, aun cuando solamente tenga dos placas de psoriasis, creerá que su enfermedad es grave.

 

El que se disponga de poco tiempo para las visitas no debería ser un obstáculo, ni para establecer una relación de confianza entre el médico y su paciente, ni para que el médico pueda apreciar la dimensión psicológica de la afección.

 

 

Para más información de la patología puede consultar la página web destinada a los pacientes con Psoriasis

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